Joe, 20años,
Ecatepec
Estado de México

Joana de 20 años reside en  una comunidad  en el municipio de Ecatepec, el área más densamente poblada en el Estado de México .
 
En ese lugar no hay muchas oportunidades de desarrollo para jóvenes. Ella es la hija de un carpintero y una ama de casa y tiene a dos hermanos pequeños que asisten actualmente una escuela primaria pública.


Joana también es conocida como Joe  por sus amigos y  familia, tiene una pasión por el fútbol y es una buena jugadora. Joe siempre ha soñado con llegar a ser independiente y establecer su propio negocio de alimentos y bebidas. Sin embargo, es la mayor de sus hermanos  y asume una responsabilidad en la ayuda y apoyo familiar, por ello, Joe decidió buscar un trabajo pero sus únicas oportunidades eran en el área informal.
 
Debido a la precaria situación económica de la familia, y limitadas opciones de instruccion escolar formal, Joe sólo podría cursar hasta la secundaria y no tendrìa oportunidad de continuar con su educación.
 
A pesar de sus circunstancias, Joe es una persona difícil de desalentar. En julio del 2007 y tras una ardua labor de campo por el equipo de Fundación Infantia en el vecindario,  Joe acudió a las oficinas de Fundación Infantia a entrevistarse con el equipo de trabajo social.
 
El siguiente paso en el proceso de  selección implicó entrevistas tanto con el área de psicología como con la Dirección de Fundacion Infantia.
 
Joe fue aceptada en el el programa de inclusión socio-laboral, que comenzó en septiembre 2007 en  el Presidente el Hotel Intercontinental de la Ciudad de México.
 
Joe se sentía realmente agradecida por la oportunidad a que había accedido y se dispuso a terminar exitosamente el programa. Su compromiso hacia el programa – y a ella misma – fue ejemplar.
 
Diario, ella se despertaría muy de mañana y estaría siempre puntual en el hotel aunque tuviera que trasladarse cerca de dos horas desde su hogar.
 
En el mes de marzo de  2008, terminó exitosamente el programa de capacitación junto con otros 15 participantes.
 
Después de que la graduación, le ofrecieron un trabajo en el  Restaurante de especialidades "Zhen" en el Hotel Presidente Intercontinental de la Ciudad de México.
 
"Soy muy feliz porque  ahora tengo la oportunidad verdadera de iniciar en lo que siempre he soñado. ¡He pedido al hotel que me entrenara en el bar y en unos pocos días seré transferida allí"! Joe dijo con entusiasmo, teniendo en cuenta todo lo que ella ha aprendido hasta ahora y lo que indudablemente ella estará aprendiendo en su nuevo papel.
 
Joe ahora puede apoyar su familia, y esto la hace  sientir orgullosa y contenta. ¡Y en su tiempo libre, continúa jugando en un equipo de fútbol de su localidad!
 
Joe es un ejemplo claro  de cómo el programa de inclusión socio-laboral ha equipado a una joven con un conjunto de  habilidades que le han permitido tener un  trabajo formal, mismo que es el primer paso en su sendero de  carrera.
 
Gracias a su gran esfuerzo y al el programa de inclusión socio-laboral, el trabajo de Joe y sus perspectivas de vida han dado la vuelta dramáticamente.



 

Martín, 17 años
Veracruz, Veracruz

Martin nació en  Veracruz, México, en una familia con nueve hijos. Su padre murió cuando él tenía 12 años, lo que agrava aún más la precaria situación económica de la familia.
 
En ese momento, Martin se trasladó a la Ciudad de México esperando ganar dinero para una vida autosustentable.
 
Dado que la madre de Martin ha estado enferma, pero nunca ha sido diagnosticada debido a los servicios muy limitados en su comunidad, Martin siempre soñó con ser un médico reconocido y contribuir al desarrollo de su comunidad, pero nunca supo cómo pudo lograr este sueño.
 
Ya en la Ciudad de México, Martín fué expuesto a  una vida peligrosa y compleja propia de la  gran capital, viviendo situaciones muy vulnerables y difíciles para este muchacho de 12 años de edad. A los 16 años, su profesor de la escuela primaria lo presentó a Casa Alianza.
 
Fue a través de la asistencia social de Casa Alianza  y la labor que desde años lleva esa institución con Fundación infantia que conoció el programa de inclusión socio-laboral. Recuerda que en ese momento  tenía una visión muy limitada sobre el mundo del trabajo y el programa de inclusión socio-laboral parecía una buena oportunidad; una forma de obtener experiencia y conocimiento que necesitaba. Sin embargo, estaba tan lleno de incertidumbre que no podía creer en su posibilidad de ser aceptado por uno de los hoteles internacionales que participan en el programa de inclusión socio-laboral. Su bajo nivel de confianza de conseguir un trabajo y una vida mejor casi hizo que se rindiera. Pero la vida le demostró que estaba equivocado y Martin fue seleccionado por el JW Marriott Hotel Ciudad de Mexico, entre otros 9 participantes. Durante el programa, fue uno de los estudiantes más dedicados y menciona que el programa de inclusión socio-laboral le ayudó a superar los diferentes aspectos de su vida.
"El apoyo psicológico por parte del equipo de Fundación Infantia que recibí durante el programa me ayudó a descubrir mis puntos fuertes. Me ayudó a tomar una actitud más activa en la vida y obtener la motivación para conseguir algo mejor para mí y la iniciativa de hacerlo ".
Martin también fue seleccionado para representar a sus compañeros del programa el programa de inclusión socio-laboral en la Ciudad de Mèxico en la ceremonia de graduación.
 
En el mismo mes de su graduación, Martin fue contratado por el JW Marriott para trabajar en su  café / restaurante "Punta del Cielo", donde  asiste a los huéspedes que vienen de todas partes del mundo. Además de conseguir su primer empleo formal, Martin también recibió una beca completa de Casa Alianza para finalizar la escuela secundaria en la Universidad La Salle. Cuando se le preguntó acerca de su sueño de ser un médico reconocido, dice que, antes, sólo tenía el sueño, pero después del el programa de inclusión socio-laboral  aprendió a establecer metas a corto, mediano y largo plazo. Su primer objetivo fue conseguir un trabajo formal y volver a los estudios!
"El programa de inclusión socio-laboral es un impulso de vida y herramienta de motivación, una inversión personal que  vale la pena".